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Yo soy como soy y tú eres como eres, construyamos un Mundo donde yo pueda ser sin dejar de ser yo, donde tú puedas ser sin dejar de ser tú, y donde ni yo ni tú obliguemos al otro a ser como yo o como tú. Bienvenidos a este lugar de tiempo presente.

Opinión personal

Tengo fe en el hombre y en la humanidad.
Considero que proponer y practicar la educación intercultural es participar en la construcción activa de un mundo más solidario.
La humanidad, cada grupo humano y cada hombre va eligiendo a lo largo de la historia y de su vida entre la cooperación y la lucha, entre la aceptación y el rechazo, entre la guerra y la paz. Hemos ido aprendiendo modos pacíficos de superar los conflictos propios de la convivencia social y creando nuevos instrumentos para edificar una vida más humana y más solidaria.
La paz no se puede construir de modo eficaz y duradero sobre un campo minado de muertos, opresiones, injusticias, esclavitud. La paz exige y requiere la justicia, el respeto, la igualdad y la cooperación. La paz no es ausencia de guerra; es convivencia, colaboración y competición, solución negociada y acordada de los conflictos. Hay que edificarla día a día. No hay caminos para la paz. La paz es el camino.
La historia muestra más ejemplos de dominio y avasallamiento que de cooperación entre los pueblos.
Actualmente apostamos a favor de una mayor igualdad y respeto, a favor de unos valores consensuados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
La construcción solidaria de nuestro mundo actual y del  próximo siglo requiere buscar nuevos modos de relación entre los diversos grupos humanos y entre sus culturas.
La educación intercultural pretende este nuevo modo de relación. Es cierto que la educación sola no puede conseguirlo. Ha de ser un empeño de toda la sociedad y de sus instituciones y miembros. Pero la educación es un factor importante de cohesión y de renovación social.
Tengo fe en el hombre. Tengo fe en la educación. Espero que la educación intercultural contribuya eficazmente a un mundo más humano, más justo, más solidario.
La educación multicultural y la educación intercultural son dos términos que se han difundido rápidamente y se han puesto de moda recientemente. El primer término aparece a finales de los años sesenta, el segundo en los setenta. En un cuarto de siglo han pasado de ser un tema naciente a convertirse en un campo de investigación, en disciplinas universitarias y preocupación de los profesores, directivos, técnicos y políticos de la educación.